Las casas están situadas en un bello pueblo de montaña de inclinadas calles por las que, a través de sus típicas regaderas, fluye incesantemente agua cristalina procedente de la nieve de las cumbres.
Candelario, declarado Conjunto Histórico Artístico, proporciona al visitante un sin fin de rincones cargados de historia y tradición, que nos hacen volver a épocas pasadas en las que las tradiciones y costumbres de la villa aún se sienten.